
Ha habido una fuerte cantidad de información que por prudencia no he puesto.
Si querida lectora como ya lo sabes ya hubo un principe Volvo, un Red Volvo 2006.
Hice un trato con el Príncipe ... y si me subí al Volvo. Lo primero que el Príncipe me recalco fue, "es solo un carro" solo que es más caro que los demás, en todos los sentidos, gasta más gasolina, las refacciones son más caras y te da el mismo servicio que un carro cualquiera. Aunque tenga unos amplios asientos de piel, un quema cocos increíble y este raro. Y no se sí fue la apatía del dueño, pero si es un carro como cualquier otro. Insisto que no lo merece, un volvo es un volvo. Tal vez un carro tiene más desventajas que nosotras él no escoge a su dueño.
Y aunque todo parecía una fantasía creada en los tiempos muertos libres de un trabajo extenuante en una campaña política, una nunca debe de jugar con la Ley de la Atracción y con las decisiones de Dios en cuanto a sorpresas que te quiere dar, para jalarte las orejas o para que digas a CHINGA!
Las cosas se pueden hacer realidad. Red Lullabies los cuentos de hadas no existen nosotras los creamos, es que tan rosa puedes hacer tu vida. Yo he decidido que mi vida es una tragi-comedia-romántica y no se si voy a terminar con Un MR. BIG VOLVO, tal como yo realmente no tengo sangre azul de Princesa, no se si los hombres humanos que hay en Monterrey correspondan a nuestros sueños y exigencias, porque siguen siendo hombres, devoradores de sueños y consumidores de placer. No creas una tiene sus necesidades.
Yo cumplí una fantasía, una fantasía donde mi Príncipe Volvo era mi enamorado perfecto, y sabes que lo fue en mi mente, me hizo sentir todo. Pero la realidad es otra, el dueño del volvo no era precisamente esa fantasía, era un hombre como cualquier otro, lleno de virtudes, lleno de problemas, y con una soledad que lo convertía en la excusa perfecta mi obsesión. Solo que... se termino la fantasía.
Hay que seguir creando sueños y cuando se cumplan inmediatamente tener otros y otros para nunca quedarnos sin VIVIR.
A final de todo me dí cuenta que el Volvo no es cualquier carro, pero si a veces que un Volvo puede tener "cualquier dueño".
Gracias Edgar, en serío que me la pase muy bien, fuiste una linda experiencia y te llevaste algo mío como yo tengo algo de tí. Nuestros momentos ;) te voy a extrañar.
